Despedida de la Directora

Buenos días.
Hay momentos en la vida que invitan a detenerse y a mirar, por un instante, el camino
recorrido. Este es uno de ellos. Hoy me despido de una etapa que ha ocupado una
parte muy importante de mi vida y lo hago con una emoción difícil de expresar, porque
cuando los años han estado llenos de trabajo compartido, de aprendizajes y de
afectos, las despedidas nunca son sencillas.
Dirigir este centro ha sido una responsabilidad que he asumido siempre con
compromiso y con la convicción de que educar es una de las tareas más valiosas que
existen. Pero hoy no solo me despido de una responsabilidad directiva; también cierro
una larga trayectoria dedicada a la enseñanza, una vocación que ha dado sentido a
gran parte de mi vida.
Al mirar atrás, no recuerdo horarios, documentos ni reuniones. Recuerdo personas.
Recuerdo conversaciones, sonrisas, preocupaciones compartidas, momentos de
dificultad y momentos de alegría. Recuerdo el privilegio de haber trabajado junto a
compañeros extraordinarios y de haber formado parte de una comunidad educativa
que siempre he sentido como propia.
Quiero expresar mi más sincero agradecimiento al profesorado por su entrega, su
profesionalidad y su vocación. Gracias por vuestra generosidad, por vuestro apoyo y
por vuestra dedicación constante a una tarea tan importante como es educar. Gracias
también al personal de administración y servicios, y al servicio de limpieza, cuya labor
discreta y eficaz sostiene cada día el funcionamiento del centro, y a las familias, por la
confianza que han depositado en nosotros y por su colaboración a lo largo de estos
años.
Permitidme dirigir unas palabras muy especiales a nuestros alumnos y alumnas. Ellos
han sido siempre la razón de nuestro trabajo. He tenido la fortuna de acompañar a
generaciones de jóvenes en una parte de su camino, de verlos crecer, descubrir
capacidades que quizá ni ellos mismos conocían y afrontar nuevos retos con ilusión y
valentía. De todos ellos me llevo recuerdos imborrables y aprendizajes que
permanecerán conmigo para siempre.
Por último quiero agradecer a mi Equipo, tanto al actual como al extenso, tanto al de
este centro como al de la Sección, su valentía, apoyo y el haberme acompañado en
esta aventura.
Después de tantos años dedicados a la educación, puedo decir que lo más valioso que
me llevo no son los cargos desempeñados ni los proyectos realizados, sino las
personas que he encontrado en el camino. Vuestro afecto, vuestra confianza y vuestra
compañía han dado sentido a esta etapa de mi vida.
Me marcho con el corazón lleno de gratitud. Gratitud por todo lo vivido, por todo lo
compartido y por el privilegio de haber dedicado mi vida a la enseñanza y de haber
formado parte de esta comunidad educativa.
Gracias por vuestra cercanía, por vuestro apoyo y por el cariño que me habéis
demostrado durante todos estos años.
Ha sido un honor educar, aprender y caminar junto a vosotros.
Muchas gracias y hasta siempre.

